¿Tenés migrañas? Más allá de los desencadenantes conocidos, hay un factor que cada vez recibe más atención de la ciencia: los niveles de vitamina D3. Un déficit podría estar aumentando la frecuencia e intensidad de las crisis.
Qué muestra la evidencia
Cada vez más estudios relacionan niveles bajos de vitamina D3 con un mayor riesgo de migraña. Según una revisión sistemática y metaanálisis, en personas con déficit, corregir la vitamina D se asoció a una reducción de los ataques de entre el 50% y el 72%. Otros datos sugieren que cada 5 ng/mL (aproximadamente 1000 UI) más de vitamina D en sangre se relacionó con cerca de un 22% menos de migrañas. Un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados también analizó el efecto de la suplementación.
¿Por qué podría ocurrir?
La vitamina D participa en varios mecanismos vinculados a la migraña: ayuda a reducir la neuroinflamación, modula citocinas inflamatorias como la IL-6, puede disminuir la actividad del CGRP (un neuropéptido clave en el dolor migrañoso) y contribuye a reducir el estrés oxidativo. Un déficit, entonces, puede favorecer un entorno biológico más propenso a las crisis.
Cuánta vitamina D3
En personas con déficit, los tratamientos suelen utilizar entre 1.000 y 4.000 UI por día, siempre ajustando la dosis según los niveles sanguíneos de 25-OH-vitamina D y la indicación profesional.
Esta nota tiene fines informativos y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Si sufrís migrañas, consultá con tu médico antes de suplementar.
