Cuando hablamos de fibra solemos meter todo en la misma bolsa, pero hay dos tipos y no hacen lo mismo. Saber cuál necesitás puede cambiar por completo tu digestión.

Fibra soluble

Se mezcla con el agua y forma un gel. Suele ser útil frente a diarrea, colesterol elevado, glucosa alta o intestino sensible. La encontrás en avena, manzana, palta, psyllium (Plantago ovata) y legumbres como lentejas, garbanzos o porotos.

Fibra insoluble

No se disuelve en agua y aumenta el volumen de las heces, favoreciendo el tránsito. Es ideal ante constipación o tránsito lento. Está en la harina integral, el brócoli, la coliflor y semillas como almendras, pistachos, chía, girasol y calabaza.

¿Cuánta fibra por día?

Como referencia, alrededor de 25 g/día en mujeres y 38 g/día en hombres, siempre acompañada de suficiente agua. Lo ideal es consumir ambos tipos de fibra todos los días.

Respaldo científico: Dietary Fibre in Foods: A Review y The Role of Dietary Fiber in Health Promotion and Disease Prevention.

Esta nota tiene fines informativos y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Antes de incorporar un suplemento, consultá con tu médico o nutricionista.