El cerebro también se entrena, y no con una sola cosa. Cinco claves resumen su cuidado: ejercicio, alimentación, estimulación mental, descanso y control de los factores de riesgo cardiovascular.

Lo integral funciona mejor

Investigaciones —incluida evidencia latinoamericana— muestran que los mejores resultados no llegan con una única intervención, sino combinando pilares: actividad física, alimentación saludable, estimulación cognitiva y cuidado cardiovascular. El cerebro responde mejor cuando cuidamos al organismo de manera integral.

El cerebro necesita nutrientes

Para sostener su actividad, el cerebro consume cerca del 20% de la energía del cuerpo en reposo. Su funcionamiento depende, entre otros factores, de los ácidos grasos omega-3, la vitamina B12 y la colina, antioxidantes como la vitamina C y un buen descanso.

Aliados nutricionales

Algunos nutrientes participan en procesos ligados a la salud cerebral: el omega-3 (DHA), que contribuye al mantenimiento de la función cerebral normal, y la creatina, que participa en la producción de energía celular, esencial también para el cerebro. Cuidar el cerebro no es una decisión para el futuro: empieza hoy.

Esta nota tiene fines informativos y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Antes de incorporar un suplemento, consultá con tu médico o nutricionista.